Reflexiones: Si tiene nombre…

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Tengo una amiga que, con cierta frecuencia, me dice algo como:

– Marina, tienes nombre para todo.

Yo lo necesito. Necesito palabras. Necesito comprender. Forma parte de mi.

El otro día, escuchando la radio citaban a Aristóteles, decían: “solo se conoce lo que tiene nombre” No imagináis el subidón que me dio escuchar esas palabras que resuenan en todo mi cuerpo.

Llevo una temporada reflexionando sobre la verdad. Unas vueltas más a las  vueltas ya dadas 😉 Como nada es casual, me están llegando artículos que hablan sobre la pertinencia de decir la verdad. Lo vivo como una clara invitación a la reflexión.

Desde la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología me llegó este artículo del País titulado ¿Cuánta verdad es deseable?

Hacernos esa pregunta es de nivel, de mucho nivel. Firma el artículo Fernando Trias de Bes, que es economista y escritor. Cito su profesión porque las profesiones son como un “sello”, marcan nuestra manera de ver e interpretar el mundo.

Trias, en este artículo habla de la pertinencia de los secretos, de alguna manera hace una reflexión similar a la que hacia Cesc Gay en la película que os recomendé ayer. Me gusta como argumenta Fernando, pero… tengo un pero, claro que sí.

Es cierto que el misterio es erótico, que no hay nada comparable con el descubrir a la persona que tenemos enfrente. En este sentido creo que la clave está en abrir el corazón desde la verdad. Si uno no termina de conocerse nunca, ¿cómo vamos a conocer a otro hasta el punto en que nos resulte aburrido? Otra premisa es distinguir claramente entre fantasía y realidad, en este sentido os recomiendo leer “Mi jardín secreto” de Nancy Friday

Las personas somos dinámicas, crecemos y cambiamos constantemente, aunque sólo sea por adaptabilidad. Ahora bien, si muestro mentiras, ¿qué doy?, ¿qué puedo pedir?, ¿quién soy?,… Si, una vez que he descubierto del otro sus mentiras, las sigo permitiendo… ¿qué recibo?, ¿qué lugar ocupo?, … En el respeto mutuo que señala Fernando Trias contempla la libertad de cada una de las partes para dejarse descubrir, ahora bien, entiendo que siempre desde la verdad. No tengo por qué contarte todo de mí, pero sí que lo que te cuente sea verdad. Para mí ahí está el acento.

Me encanta el final del artículo, su reflexión y su pregunta ¿cuánta transparencia deseamos realmente?

Es frecuente que alguien diga, “no le digo la verdad sobre tal tema a “x” porque no lo entendería, las consecuencias serían…, no se lo merece, no quiero hacerle daño”, bla, bla, bla, bla… Perdonadme pero aquí soy radical. Es verdad, la verdad duele hasta el infinito, sobre todo algunas verdades, ahora bien, sólo desde la verdad se puede construir, perdonar, tomar decisiones autónomas… A veces, no es posible reconstruir, ni perdonar, a veces lleva tiempo. En este sentido, os recomiendo leer a Steiner, a  Adler y a José María Doria. Tres fuentes diferentes que han llegado a conclusiones muy similares en relación a las necesidades humanas. Estoy viendo este asunto desde el punto de vista de la salud y de las relaciones personales. Al final se recude a juegos psicólogicos, donde con la mejor de las intenciones “salvamos” a otros invalidándoles para que tomen sus decisiones, porque en el fondo tememos que nos aparten de su vida y necesitamos pertenecer. En sanidad se llama conspiración del silencio, en AT el triángulo de Karpman, seguro que podéis aportar otros términos, según vuestro marco de referencia, que significan lo mismo.

Para mí hay una verdad/honestidad irrenunciable esa es con uno mismo. No puedo mirar a otro lado cuando sé lo que siento, lo que quiero y lo que necesito. Puede que las decisiones que tenga que tomar con los datos que manejo sean contrarias a lo que deseo, puede que la renuncia emocional sea muy potente, pero la verdad y la honestidad son IRRENUNCIABLES. No se trata de sincericidios, ni de pasar por la vida de los demás como elefante en cacharrería. Las variables de la vida son complejas y cada uno toma las decisiones que puede y sabe en cada momento. Se trata de Educación Emocional.

Marina M.T.

 

 

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Acerca de cuidarconcuidado

Hola! Soy Marina, de profesión Enfermera. Me interesan los cuidados del cuerpo, del alma y de la mente
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7 respuestas a Reflexiones: Si tiene nombre…

  1. montse140858 dijo:

    Marina, comparto contigo mi amor y mi inclinación (por decirlo de una forma suave) por la verdad. Considero que un ser humano, que siempre está en construcción, jamás dejará de ser interesante para su pareja, con lo que se hace innecesario cualquier tipo de “misterio” añadido que sospechosamente sea “juego”. De hecho, yo también estoy en una etapa en la que me siento muy enfocada hacia la verdad, no sólo moralmente, sino hacia la REALIDAD, que es lo que siento que debo honrar y en lo que puedo instalarme sin traicionarme ni a mí misma ni al mundo. ¡Feliz día, compañera…!

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  2. acariciame dijo:

    Excelente Marina! Un gran abrazo.

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  3. Poli Impelli dijo:

    Tan de acuerdo contigo. Irrenunciables. “Puedo no contarte todo de mí, pero que lo que te llegue de mí sea verdad, sinceridad, honestidad.” Allí están el respeto, la comunicación asertiva, las bases de cualquier relación humana SANA.
    Gracias, Marina.

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